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¿Y EL GRAN DEBATE SOBRE LA MARIGUANA RECREATIVA?

El Ministro Zaldívar anunció desde los grandes medios masivos de comunicación que su fallo (Amparo en Revisión 237/2014) sobre la Mariguana, provocaría el gran debate nacional para su reglamentación, y que el Congreso tendría que regular el uso de esta droga para fines lúdicos de acuerdo con los propios criterios que expresó en su fallo. Sin embargo del famoso debate no se observan ni sus luces.
Tampoco en el Congreso se discute la regulación de la Cannabis, y las iniciativas que se han anunciado se concretan a tímidos esbozos para utilizarla como medicamento. Por su parte los diputados federales se concentraron en la rebatinga por los dineros del Presupuesto de Egresos, otorgándose a sí mismos, a cada diputado 20 millones de pesos para que puedan repartir a sus electores bolsas de galletas de animalitos y otros premios por su estupidez. A final de cuentas la labor legislativa no es tarea de la borregada que atesta a las cámaras.
Ni siquiera las cadenas de televisión y de radio, que sirvieron de templo a las profecías del ministro Zaldívar, han vuelto a recordar a la madre de todos los debates, al debate que conmovería a México y lo llevaría al paraíso de la libertad, tampoco los eminentes opinologos que entrevistaron al gran libertador, ni los decanos de la política de avanzada mexicana que aplaudieron a nuestro juez a cuatro palmas, nadie, nadie pareciera que hubiera dicho nada, como si después del fallo y de las conferencias de televisión, México se hubiera hartado o al menos saciado del tema de la legalización de la Mariguana para usos recreativos.
Sin embargo ¿Será cierto que el abandono del tema es consecuencia del agotamiento de varios días de saturación, o será que el susodicho debate no entra en los planes de nadie, excepto en los del tele ministro Zaldívar y de los quejosos, que solo quieren sentar precedentes y no fumarse ni un pitillo? No, en realidad ningún partido político tiene la estatura o los tamaños necesarios para presentar una iniciativa de ley, que autorice el uso lúdico o recreativo de la Mariguana, para eso se necesitaría el tipo de compromiso que nuestros políticos no saben, no pueden, no tienen o no quieren asumir.
El dirigente panista Ricardo Anaya, evitó pronunciarse sobre el tema, exigiendo al gobierno federal que le proporcionara información sobre la lesividad o sobre los beneficios que la Mariguana representaría para México, se indignó porque el gobierno de Enrique Peña Nieto no tuviera esa información, pero omitió recordar que tampoco la tuvieron en su momento Vicente Fox y Felipe Calderón, que fueron presidentes "panistas" de la república, y que a su manera cada uno, promueve el uso lúdico de la Mariguana o su discusión.
Por su parte el dirigente del PRI dijo:
 “El PRI ha saludado abierta y directamente el fallo del Máximo Tribunal, creo que es un fallo histórico, progresista, estamos hablando de una Corte que mira hacia el futuro y que nos obliga a todos los actores políticos a debatir al respecto, el PRI actuará siempre sin tabúes ante los temas por más difíciles que parezcan, fuera dogmas y veamos en la discusión que es lo que más le conviene a México". 
Agustín Basave, el ahora dirigente del PRD también dio su opinión en torno al fallo de la Corte sobre la marihuana, al decir: 
“yo estoy a favor, no se diga de la legalización (como) medicina sino también a favor de la legalización de la marihuana recreativa”. 
El Partido Verde a pesar de su color se opone, como también lo hacen el resto de los partidos, que esgrimen silencios, entre ellos resulta notable el de Andrés Manuel López Obrador que se opone, y en el mismo tenor se encuentra el PES. La Iglesia católica solo acepta el uso médico, y los escasos mexicanos notables que existen, guardan silencio, excepto el club de libertarios Aguilar Camín, Jorge Castañeda, Leo Zuckermann, que están desde luego a favor.
El Presidente Enrique Peña Nieto se opone a la legalización de la Mariguana para su libre venta, pero apoya al famoso debate, sin mover un dedo para llevarlo a cabo.
El perredista Jesús Zambrano, quien desde octubre del 2015 dio a conocer su postura de apoyo a la legalización, anunció que como Presidente de la Cámara de Diputados instruirá para la creación de una comisión para el estudio de la legalización de la Mariguana, lo cual no implica ningún debate, por el contrario la comisión mediatizará cualquier intercambio real de opiniones, para dejarla en manos de expertos y de personajes autorizados dejando a la sociedad al márgen de cualquier oportunidad para expresarse.  
Así lo que resta es un silencio sepulcral, el Ministro Zaldívar que ya se excedió en sus visitas a los medios no puede seguir impulsando un debate nacional al cual todos están supuestamente dispuestos, pero que nadie va a iniciar y menos a promover. Así las cosas, le corresponde al Ministro Zaldívar y a “Unidos Contra la Delincuencia” hacer toda la tarea, la tarea que sería única en el mundo, la de que el supremo órgano de justicia, en nuestro caso la Suprema Corte de Justicia de la Nación, legalice el uso recreativo de una droga a fuerza de sentencias. 
El ministro Zaldívar ya ha demostrado que su fe en la causa libertaria es grande e inconmovible, pero lo cierto es que nuestra Suprema Corte de Justicia no está preparada para asumir el papel del legislador, por mucho que en aras de la libertad desprecie a la sociedad en general. Lo bueno es que no existe el riesgo de desprestigiar a la Suprema Corte con una jurisprudencia que reforme a la Ley en este sentido, pues nuestra corte se encuentra total y cabalmente desprestigiada.
De cualquier manera, este es el tema de reflexión: ¿Vamos hacia una Corte que en aras de un dogma ideológico, el de los libertarios, legisle con juicios prefabricados y calculados, para imponerse sobre los electores, sobre el Congreso de la Unión, y hasta sobre la propia constitución que a la postre estará por debajo y sometida a la interpretación libertaria del Ministro Zaldívar y su acólitos? ¿De eso se trata? ¿Estamos dispuestos a tolerarlo? ¿El Ministro Zaldívar llevará a la Suprema Corte al supremo sacrificio, en aras de su fe libertaria? ¿O existirá un partido que lo salve, proponiendo la reforma de Zaldívar ante el Congreso de la Unión, antes de que lleguen los nuevos amparos a la Suprema Corte?

Por Antonio Limón López.




LAS MEDIAS VERDADES DEL MINISTRO ARTURO ZALDIVAR

Impartir justicia es la más importante tarea del poder público, lo ha sido desde que las tribus competían con sus depredadores por sobrevivir, la Ilíada es una historia de justicia, de venganza justiciera, y así también todos los libros sagrados o fundacionales son textos donde lo que se exige, es justicia. La justicia es la voz que suena en cada siglo de existencia humana, es la única voz que se escucha entre la Pre Historia y la Historia, entre los que hablan así y los que hablan de otra forma, entre los siervos y los señores, entre los europeos y los asiáticos, entre los libres y los esclavos, entre los del Norte y el Sur, entre el pasado y el presente. 
Todos los momentos cruciales de la humanidad envuelven actos de justicia, y nada social por grande que sea, si no pasa por el tamiz de la justicia es memorable. Es seguro que el juicio contra Jesús, o el que los atenienses siguieron contra Sócrates sean recordados hasta el final de los tiempos, y por desgracia eso contrasta con el hecho de que nunca conoceremos los nombres de esos grandes inventores de la rueda y la palanca, simplemente porque la técnica palidece ante el sentimiento de injusticia o de su par, el de justicia que son las pasiones más grandes que podemos tener. 
En un país condenado al olvido como es el nuestro, los pocos actos de justicia que nos deben alentar, para escapar a lo que hemos sido, no deben nublarse por la pequeñez, por la falta de veracidad, y menos por el espíritu faccioso, es por ello que la locuacidad del Ministro de la Suprema Corte de Justicia Arturo Zaldívar Lelo de Larrea con respecto al fallo de ese órgano justicial con respecto al Amparo en Revisión 237/2014, ventilado en noviembre de este año, no debiera estar impregnada, como lo está de verdades a medias, que por ello no son la verdad, sino una forma ordinaria de mentira.
Ese es por desgracia el caso del Ministro Arturo Zaldívar, quien desde que anunció el proyecto a todos los medios de comunicación -algo realmente inusual, pues no ha sido así en el resto de los casos que la Corte ha resuelto- salió a defenderlo, en especial cuando la sala en que actúa lo aprobó por mayoría. El ministro Zaldívar ha asistido al menos a una quincena de programas de radio y de televisión, para "explicar el fallo" a la sociedad mexicana, algo que es valiente en principio y que en caso de haberse hecho en congruencia con la verdad, pues hasta sería benéfico, pero por desgracia ese no es el caso. 
El ministro comete faltas al exponer el tema, que lo muestran como a un faccioso, es decir como leal a una facción ideológica, que en este caso es la de los "libertarios", y no lo muestran como un servidor de la verdad simple y desnuda, pues en todas sus participaciones dice que el Amparo otorgado para sembrar, cultivar, cosechar, preparar, poseer y transportar el estupefaciente “cannabis” y los psicotrópicos asociados a la misma conocidos como Mariguana, se funda y motiva en la libertad y solo en la libertad. 
Es cierto que por tratarse de un amparo indirecto, es decir ante un Juez de Distrito se tiene que fundar en una grave violación a un derecho humano, que en este caso como bien lo ha dicho el ministro Zaldívar,  es el de la libertad de elección para elegir la propia personalidad, lo cual es cierto y definitivamente no está a discusión, pues la Corte reconoce ese derecho en casos tan controversiales como el de la libertad para reasignarse otro sexo distinto a aquel con el cual se nació, o para divorciarse sin causa justificada. 
Sin embargo el fallo en el caso del Amparo en Revisión 237/2014, concedido por la Primer Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se motiva y esto es lo importante: No por la libertad, pues como el ministro reconoce, el Estado puede prohibir a ciertas substancias (drogas) o a ciertos objetos como lo son las armas de uso exclusivo del ejército y esto sin menoscabar el derecho humano a la libertad de decidir. De hecho así lo acepta el Ministro Zaldívar cuando afirma en su proyecto: 


“En este orden de ideas, los derechos fundamentales, los bienes colectivos y los bienes jurídicos garantizados como principios constitucionales constituyen fines que legítimamente fundamentan la intervención del legislador en el ejercicio de otros derechos.”

Es decir que las leyes no solo se motivan por los derecho fundamentales (El de Libertad), sino también por bienes colectivos y jurídicos para “intervenir legislativamente”. O para regular, prohibir o limitar el ejercicio de otros derechos, de esto se deduce que el Estado puede establecer como delitos el uso o posesión de armas de fuego y explosivos, o de drogas, en particular de la Mariguana en todas sus formas sin vulnerar los derechos humanos de libertad y libre determinación de su propia personalidad. 
Lo que el Ministro no dice, es precisamente eso, que su fallo acepta el principio de que el Estado puede válidamente desde el punto de vista constitucional, legislar respecto a las drogas, a su posesión, producción, transporte, almacenamiento y a su consumo como de hecho lo hace, sin menoscabar en forma alguna al derecho humano de la libertad. ¿Entonces si no es por la libertad de decidir que droga meterse en las venas, entonces en mérito a qué derecho se concedió el amparo? 
Esto es algo que el ministro cuidadosamente elude explicar ante la televisión y la radio nacional, siendo que la respuesta por la cual el amparo se concedió, fue porque ante el Juez de Distrito, las ineptas autoridades federales no probaron la lesividad de la Mariguana, es decir que no se comprobó que esa droga fuera más perjudicial a la salud de las personas o a la salud pública que cualquier otra droga autorizada libremente para mercadeo. 
El amparo concedido no se funda en la libertad, como falsamente lo ha dado a entender el Ministro Zaldívar a tono con los libertarios que lo promovieron, sino que se funda en la inocuidad de la Mariguana. 
El amparo se concedió porque la Mariguana, a juzgar por los estudios que tuvo a la vista el ministro, demuestran que no causa adicción mayor que la del tabaco o la del alcohol, que no daña las funciones cognitivas, ni las funciones cerebrales, ni los pulmones en mayor grado que el cigarro, ni crea paranoia o delirio alguno, y que los casos de algún daño a la personalidad, a la salud o de agresiones a terceros son solo en casos de adicción crónica, o cuando las personas viven en un entorno propicio a la violencia o al crimen. 
Para prueba de esto, cito al ministro Zaldívar en textos incluidos en su proyecto de sentencia: 
“Los estudios (sobre la Marihuna) indican que las implicaciones permanentes son poco probables o mínimas, que su persistencia es incierta e incluso que pueden tener origen en una pluralidad de factores distintos al consumo.”

“… lo que implicaría que no está probada la existencia de un conexión causal entre el consumo de marihuana y el cáncer.

“… existen investigaciones que sostienen que la marihuana produce los mismos daños respiratorios que cualquier otra sustancia fumada y que resulta menos dañina que otras sustancias.”

“… y generalmente subrayan que esta sustancia (La Marihuana) tiene un nivel de toxicidad extremadamente bajo.” 

“Por lo demás, también existen estudios que señalan que los efectos normalmente considerados “crónicos” son esencialmente reversibles…”

“De la misma manera, los estudios coinciden en que es incierta la relación entre la marihuana y las alteraciones psicóticas o mentales en los consumidores”

“En esta línea, tampoco se ha demostrado de manera concluyente que el consumo produzca afectaciones en los sistemas reproductivos del consumidor,  ni existe evidencia de que la marihuana genere algún deterioro permanente en el sistema cardiovascular,  ni tampoco se ha probado que dosis prolongadas produzcan afectaciones cognitivas severas como las que se observan tras el consumo crónico de alcohol.” 

“… numerosos estudios coinciden en que las implicaciones sobre la salud y las consecuencias sociales reportadas por quienes buscan controlar su consumo son mucho menos severas que aquellas reportadas por personas adictas a otras sustancias, como el opio o el alcohol.”

“En términos generales, puede decirse que los estudios disponibles demuestran que la marihuana tiene un nivel de incidencia muy bajo en el consumo de otras drogas más riesgosas.”

“… algunos estudios descartan por completo que el consumo de marihuana provoque el uso subsecuente de otras drogas.” 

“En efecto, diversos estudios han concluido que el consumo de marihuana no es un factor determinante en la comisión de crímenes.”

“De hecho, la evidencia disponible permite afirmar que la marihuana por sí misma no induce la comisión de delitos violentos, sino todo lo contrario.”
“De acuerdo con lo anterior, el “sistema de prohibiciones administrativas” configurado por los artículos impugnados constituye una medida innecesaria, toda vez que existen medidas alternativas igualmente idóneas para proteger la salud y el orden público que intervienen el derecho fundamental en un grado menor. Así, esta Primera Sala considera que la prohibición del consumo personal de marihuana con fines lúdicos es inconstitucional al no superar esta grada del test de proporcionalidad.” 
“En efecto, en esa parte del estudio se mostró que el consumo de marihuana no supone un riesgo importante para salud, toda vez que sus consecuencias permanentes son poco probables, mínimas o reversibles. Al respecto, se señaló que el consumo de marihuana genera un índice de dependencia menor a otras sustancias, el cual se ubica alrededor del 9% de las personas que la consumen. En la misma línea, también se sostuvo que el consumo de marihuana tiene un nivel de incidencia muy bajo o incluso discutible en el consumo de otras drogas más riesgosas.” 

“… esta Primera Sala considera que se trata de una medida que no sólo innecesaria, al existir medios alternativos igualmente idóneos que afectan en un menor grado el derecho al libre desarrollo de la personalidad, sino que además es desproporcionada en estricto sentido..”  

“Ante tal panorama, esta Primera Sala observa que si bien la evidencia médica muestra que el consumo de marihuana puede ocasionar daños a la salud de los consumidores, se trata de afectaciones menores o similares a los que producen otras sustancias no prohibidas como el alcohol o el tabaco. De modo que puede concluirse que los daños a la salud derivados del consumo de marihuana no son graves.” 

En suma la Suprema Corte de Justicia concedió el amparo solo porque a juzgar por las pruebas vertidas en ese particular juicio de amparo, se probó que los daños a la salud derivados del consumo de marihuana no son graves. 
Eso es muy distinto a todo el cuento chino de las libertades que el Ministro Arturo Zaldívar anda propalando en los programas de radio y televisión, para feliz disfrute de los libertarios. 
En honor a la verdad y para evitar falsas interpretaciones el Ministro Zaldívar debiera ser veraz, claro y contundente en la causa de este amparo, que se funda en que las autoridades no probaron que la marihuana fuera más lesiva que el alcohol o el tabaco, y por ende que su prohibición absoluta y la tipicidad penal con que se sanciona, son desproporcionadas, excesivas e injustificables, y por la suma de todo ello ... inconstitucionales. Eso  debiera decir para servir a la verdad y no andar, a costillas del Erario, de Gran Gurú exponiendo el ideario de la secta ideológica de "Los Libertarios".

Por Antonio Limón López.


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EL ENREDO DEL MINISTRO ZALDIVAR

Una vez que se lee el proyecto del Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, para resolver en definitiva el Amparo en Revisión 237/2014, promovido por diversos quejosos entre personas físicas y la moral SMART A.C. (Que en inglés significa inteligente, habilidoso mentalmente), uno termina con la impresión de haber leído una novela con tres tramas distintas y cuyo final ni es el más lógico, ni el mejor. Al contrario, la resolución es un final forzado, poco elegante y que a juzgar por lo mucho que prometían las tramas entreveradas, resulta un pobre final, un final desilusionante.
EL ANTECEDENTE.-
Estas personas pidieron en un principio a la Comisión Federal Para Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) que los autorizara para producir y distribuir Mariguana entre ellos, sin animo de lucro y solo para fines "ludicos", con los mas populares  argumentos "libertarios", y previsiblemente  COFEPRIS les negó dicha autorización, entonces inconformes acudieron ante un Juez de Distrito quien les negó el amparo y confirmó la legalidad del acto de la comisión, por lo que pidieron la revision de la sentencia y el Tribunal Colegiado que recibió el recurso, una vez estudiado el caso lo remitió a la Suprema Corte de Justicia de la Nación aduciendo que no existía jurisprudencia sobre ese asunto y que el mismo era de gran trascendencia.
EL PROYECTO ZALDIVAR.-
En la suprema corte la revisión se asentó en la primera sala donde el ministro Zaldívar fue el ponenete y en su primer proyecto les concedió lo solicitado, pero con un argumento distinto al esgrimido por los quejosos, en términos técnicos con un concepto de violación que no se expresó en la demanda, y con otros agravios que no se sustentaron en la Revisión ante la SCJN, y con pruebas que no se desahogaron en la primera instancia. No hay duda que el fallo en discusión tiene el aroma en favor por la causa de los quejosos, no hay duda que desde el primer análisis de la demanda de Amparo el ministro se solaza con los argumentos hechos valer por los quejosos. Pero al final, a contrapelo de todas las partes, y de todo lo dicho, el ministro ponente optó por una salida convencional y que aparentemente sofocaría cualquier peligro de irritación general contra el fallo.
OTROS CASOS PARECIDOS.-
Es de hacer notar que nuestra ilustre Suprema Corte de Justicia sobresale por este tipo de fallos a la medida, tal fue el caso de la francesa Florence Cassez que obtuvo su libertad por la amenaza de Francia contra la justicia mexicana, lo que ocasionó la invención de un recurso y una sentencia de libertad, que por tristes razones solo la francesa puede hacer valer y no su ex cómplices mexicanos que permanecen detrás de las rejas.
LOS ARGUMENTOS DE LOS QUEJOSOS.-
Bueno, pues aquí tenemos otro caso singular, singularísimo, el del Ministro Zaldívar que con alegatos válidos para cualquier otra droga, opta por una solución que ni deja satisfechos a los quejosos, ni a las autoridades, ni a la sociedad, ni a los libertarios, ni a los anti libertarios, ni a los promotores de la liberalización de todas las drogas, ni a quienes se oponen a dicha liberación.
Los quejosos en su demanda de amparo fijaron sus argumentos en dos tipos que el ministro sintetiza así, el primero , según el cual el legislador incurrió en una “indebida restricción de los derechos fundamentales a la identidad personal, propia imagen, libre desarrollo de la personalidad, autodeterminación y libertad individual, todos en relación con el principio de dignidad humana, así como del derecho a la disposición de la salud”, y el segundo, según el cual la prohibición a la mariguana es una “violación a la finalidad objetiva del derecho penal, así como a la libertad individual y personal, como consecuencia de la penalización del autoconsumo de marihuana.
Ambos argumentos son diferenciados de manera sutil por el ministro, el primero consiste en que cada quien es libre de decidir su propia vida, su imagen, su salud para tener la personalidad que cada uno quiera, y en este sentido brilla la siguiente frase de los solicitantes del Amparo:

Que ellos se “singularizarían y lograrían tales objetivos mediante el consumo de marihuana, de la misma forma que otras personas lo logran a partir de los deportes que practican, sus pasatiempos, la comida que les gusta y la compañía que guardan, sin que le esté permitido al Estado estigmatizar y prohibir dichas conductas, salvo cuando se acredite fehacientemente que tal actividad vulnera derechos de terceros"

En cuanto al segundo rubro argumentativo, los quejosos aducen que el legislador .. 

“... no puede invadir sus derechos a la privacidad, que incluye la plena disponibilidad de su cuerpo y de sus hábitos, en tanto no vulneren a terceros”

Para esto el ministro se deleita explayándose en ambos argumentos conocidos popularmente como libertarios, los que parten del principio de que no existe moral sino la que cada cual construya a su gusto y conveniencia, sujetándose solo a la letra de la ley.
Sí el ministro se hubiera fundado en los argumentos de los quejosos, y hubiera decretado que estos fueran protegidos con el amparo, entonces este fallo equivaldría a la legalización de todas las drogas, o de cualquier droga, sin limitación alguna pues estaría fundado en que se es libre de manera absoluta y solo el derecho del tercero puede limitar esa libertad, y que la producción, compra, distribución, venta y almacenaje en grandes o minúsculas cantidades  de cualquier droga no lesiona el derecho de nadie. Por la línea argumentativa todo apuntaba para que el fallo se inspirara en este razonamiento libertario, pero no fue así.
EL MINISTRO QUE QUERIA QUEDAR BIEN CON TODOS.
El ministro Zaldívar deseoso de quedar bien con todos, enseñó su juego y sacó de la manga una carta, si no ganadora, si cuando menos blofeadora, la de que el legislador puede prohibir una substancia que represente un peligro para la salud de la población y que esto es plenamente congruente con nuestra constitución política. Para entonces el Ministro habría demostrado para el gusto de los abolicionistas que él mismo simpatiza con la ideología libertaria, pero que para gusto de los prohibicionistas, es posible legislar para impedir el acceso al mercado a cualquier droga que implique un riesgo de salud pública. Como se dice en plan coloquial: “Quedó bien con Dios y con el Diablo".
EL INESPERADO ARGUMENTO CON QUE AMPARA.
Entonces sin que las partes hubieran rendido peritaje alguno durante la tramitación del juicio ante el Juez de Distrito, de manera oficiosa el Ministro realizó su propio análisis de la peligrosidad de la Mariguana, y concluyó que esta droga es tan peligrosa como el chocolate, por lo que convencido de su propia investigación y sus propios argumentos, optó entonces por proteger y amparar a los quejosos por encontrarse impedidos por la Ley de Salud de disfrutar de una substancia inocua, que no representa ningún peligro para nadie, tal y como él mismo justicia lo demostró en su análisis.
Esto no hizo feliz a nadie, ni a los abolicionistas que argumentaron en favor de la libertad de poder adquirir cualquier substancia y consumirla solo limitados por el perjuicio a terceros, y que no esperaban que el debate se redujera a si es o no peligrosa. Tampoco hizo felices a quienes impulsan la prohibición, pues la sentencia de Amparo es una apologia a la libertad para producir y distribuir drogas.
Para mayor enredo, el proyecto de Zaldívar fue pospuesto y no ha sido votado aun, por lo que cualquier ministro puede decir que las partes no rindieron peritajes ante el Juez de Distrito, y por ende no se probó en juicio su inocuidad, además de que este no fue el argumento de los quejosos en su demanda de amparo, sino la opinión de último minuto del ministro Zaldívar.
LA SENTENCIA QUE DEJA TODO COMO ESTABA.-
Peor aun, aprobándose el proyecto se necesitarían otros cuatro fallos en igual sentido, para reformar las leyes respectivas, lo cual sería muy difícil lograr pues en los siguientes amparos el tema sería estrictamente pericial. Por otra parte, el fallo sería un golpe a los argumentos abolicionistas, pues el proyecto de amparo afirma que el estado puede prohibir las substancias que sean peligrosas para la salud pública, lo cual equivale a cerrar la puerta en la nariz de los libertarios que consideran que el estado se excede al prohibir substancias bajo el argumento de que son peligrosas para la salud.
A final de cuentas, lo que parecía un fallo para quedar bien con todos, es ahora un fallo con el que se quedará mal con todos y lo peor, deja el debate de fondo sin ser tocado por nuestra justicia.


Por Antonio Limtn López.


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