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LA #REVOLUCIÓN EN HASHTAGS



¿Cómo distinguimos una Revolución de un simple proceso social de descomposición? Dice la respuesta más doctamente aceptada que, para que exista "Revolución", el movimiento social debe servir con todo rigor a un programa –el "Programa Revolucionario"- pues sin este lo que tendríamos sería simplemente una serie de acontecimientos, que por violentos o inesperados que fueran, serían la consecuencia de una sociedad que muere, que colapsa por su propio peso y no empujado por la fuerza transformadora de una Revolución. En palabras llanas “Sin programa revolucionario, no hay revolución”*

La condición de “indispensable” para identificar a la Revolución, debe en gran parte su popularidad a los posteriores análisis de los movimientos considerados revolucionarios, como la “Revolución inglesa”, la “Revolución francesa”, la “Revolución rusa” y bueno, también la mexicana. Sin embargo, si vemos con cuidado cada una de estas grandes “revoluciones” podemos darnos cuenta que si de algo realmente carecieron, en el momento en que nacieron, fue precisamente de un “programa revolucionario”; Todas ellas empezaron tímidamente proponiendo alguna reivindicación muy modesta, en Inglaterra unos cuantos derechos frente al soberano; En Francia nada en particular, fue algo que ocurrió precisamente en medio de la torpeza de la nobleza y del Rey; En Rusia, Lenín tenía no un programa revolucionario, sino dos, tres, cuatro, .. cien, los que fueran necesarios, dependiendo a quienes quisiera enlistar: Uno para los musulmanes, otro para los obreros, otro para los intelectuales, otro para los artistas, otro para los nobles o burgueses y en el caso de la revolución mexicana, solo una elección limpia: la de 1910; En Cuba Fidel Castro entró a la Habana con un rosario en su diestra ¿Cual era su programa?

Es claro que el concepto de “Revolución” necesita muy poco o nada del “programa revolucionario”, ni tampoco es cierto que los “revolucionarios” anticiparan el cambio que lograrían, pues eso nunca ocurrió, salvo en el caso de Lenín que siempre creyó que “su” revolución triunfaría, cosa que nunca hubiera ocurrido sin el "San Pablo Rojo", Trosky, que llegó en el último momento y que organizó el “Golpe de Estado” que derrumbó a la “Santa Rusia” hasta convertirla en la "República de los Soviets”. De no haber llegado este gran conjurador, Lenín y Stalin habrían muerto de congestión alcohólica, en algún barrio obrero de San Petesburgo.

En realidad las revoluciones nacen inesperadamente contra un estado de estancamiento social injusto, o durante el proceso de degradación de una sociedad determinada. Precisamente por ello las revoluciones no solo confrontan al estado que gurdan las cosas, sino que proporcionan un nuevo impulso a las sociedades en que surgen, y en casi todos los casos este impulso es inesperado, violento e incontenible. Cuando el motín callejero se convierte en revolución, entonces aparecen esas minorías idealistas dispuestas al mayor sacrificio, y surgen los grandes organizadores que se apropian de ellas para transformar la sociedad. Esto significa que esas minorías regularmente fueron ajenas al nacimiento de la "revolución", y hasta contrarias a los metodos que detonaron e impulsaron al movimiento, pero en todos los casos terminan por apropiarse de ellos, y llevar el impulso revolucionario hasta conseguir fines que parecían imposibles.

En Roma, desde el principio, los patricios obtuvieron sus privilegios a costa de la plebe –unos y otros eran igualmente romanos e igualmente luchaban por Roma- pero no eran iguales. Los primeros gobernantes romanos: Los reyes, trataron por todos los medios de contener a los patricios que eran insaciables e intratables, así que en cuanto estos pudieron, se deshicieron de los reyes e impusieron una república, pero una república a la medida, donde los patricios asumieron todo el poder y crearon para ellos privilegios, burlando -mediante trucos y trampas- a sus propias leyes y costumbres, el caso es que desde el año 500 a. de C. los plebeyos se organizaron para obtener ciertos derechos y un equilibrio mas igualitario con los patricios, quienes a lo largo de cien años les prometieron todo, pero nunca cumplieron su palabra (porque me parece conocido esto), hasta que finalmente ocurrió la “Huelga de los plebeyos” quienes amenazaron a los patricios con abandonar Roma y fundar su propia ciudad en las inmediaciones, esto sí que fue un acto revolucionario, pues los plebeyos eran muchos más que los patricios, estaban armados y formaban parte de las milicias de Roma por haber peleado y sufrido las mismas penurias en la guerra , estaban fuertemente motivados y sus ideas y propósitos igualitarios eran justos, así que en acto de cordura excepcional, los patricios cedieron, y aún cuando patricios y plebeyos subsistieron diferenciadamente, Roma adoptó una política igualitaria, con lo cual pudo desempeñar el papel histórico que conocemos. De otra manera, Roma no habría pasado de ser una Polis bananera (con la respectiva licencia histórica).

En Atenas, Sócrates, ahora considerado como el filosofo por excelencia, era en realidad un antifilosofo, pues mientras los filósofos aspiran a conocer la verdad, Sócrates proclamaba “Sólo se que nada se” y no solo eso, sino que demostraba a quien fuera que era un charlatán, que nadie  sabía nada de lo que cría saberlo todo, esto lo llevó a la muerte, pues sus ideas entre los jóvenes (De ahí que dizque corrompiera a la juventud) se traducían en una actitud critica frente a la Polis, de manera que todo estaba en duda, hasta los fundamentos de la guerra contra Esparta; La Cicuta mató al hombre, pero no al significado revolucionario de su apotegma, pues todas las grandes revoluciones del pensamiento se derivan de esta actitud escéptica. Sócrates, quién en el proceso penal que se le siguió se calificaba como un “anciano que no tardaría en morir” jamás imaginó que serían sus deudos Platón, Aristóteles,  Descartes y la Ciencia moderna. Sócrates no necesitaba un “programa revolucionario” pues era la Revolución andando, o mejor dicho, hablando.

¿Acaso Espartaco imaginó, crear un movimiento por los derechos humanos de los esclavos y por su liberación e igualdad con los romanos? Claro que no! Lo único que quería era escapar de su segura muerte como gladiador, cruzar los Pirineos y adentrarse en la Galia o en Germania y vivir sus días cultivando nabos. Pero en camino a su vocación campesina venció a Roma en cuantas ocasiones la enfrentó, al punto de que llegó a tener un ejército de más de 100 mil esclavos, debidamente armados y organizados; Llegó a las puertas de Roma, y no escapó, porque cuando pudo huir hacia su sueño, su ejército se lo impidió, la fuerza de la “Revolución” que engendró con su gran genio militar se convirtió en su amo y no le permitió huir. ¿Espartaco fue un revolucionario o hizo lo que cualquier hijo de vecino haría? ¿Acaso este revolucionario pleno tenía un Plan Revolucionario? Claro que no, él era la revolución dando espadazos a diestra y siniestra.

El Cristianismo fue otra gran revolución, pues San Pablo expuso que la buena nueva era también para los gentiles y no solo para los judíos, con eso transformó a las religiones, a la política y al mundo, creó una civilización sobre el concepto igualitario de: “Todos somos a imagen y semejanza de Dios” y "Todos somos sus hijos" a partir de lo cual las clases humanas de cualquier tipo eran simples imposturas del poder circunstancial, todos los pueblos del mundo, sin distingos de ninguna especie, estaban llamados a formar el reino de Dios. Bueno, admito que aquí siempre hubo un plan.

Podría seguir con más ejemplos: el de Sila y Catilina, el de Juana de Arco, el de Martín Lutero, el de Jorge VIII, el de Marat y el de Robespierre, el de Jefferson, el de Napoleón Bonaparte y otros,  pero creo que puedo posponerlos y sintetizar dicendo: Que la Revolución es “una fuerza vital que se hace, se actualiza y cambia caprichosamente, pero que sus efectos una vez definidos, son permanentes y transforman a la sociedad en que ocurren” Así fue en Roma, en Europa, en Rusia, en China y así seguirá siendo. Pero si el "Programa Revolucionario" no existe al momento en que nace la revolución ¿Entonces cuando surge y para que? La respuesta salta a la vista: Surge cuando la élite que tomó el poder con ella, redacta  el "Programa revolucionario" que sirve para prostituirla y utilizarla para mantenerse en el poder, tan eternamente como la inteligencia y la paciencia del pueblo lo consientan.


POR ANTONIO LIMON LOPEZ

*”Breve Teoría de la Revolución” Maria de la Luz González González, UNAM y PORRUA, 2008, ISBN 978-970-07-7712-2.

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