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El extraño caso de Vicente Fox y de "Chente"



La historia está llena de momentos “quiebre”, de encrucijadas fatales en las que la suerte del mundo se ha decidido en un instante, en un solo acto, en una aparente insignificancia ¿Qué hubiera ocurrido si Poncio Pilatos no se hubiera lavado las manos y hubiera impedido la crucifixión del galileo? Qué hubiera ocurrido si la reina Isabel no hubiera empeñado sus joyas personales para financiar la aventura de Cristóbal Colón? ¿Qué hubiera ocurrido si no hubieran nacido Napoleón Bonaparte o Winston Churchill?
La tarea del historiador es la de encontrar esos momentos cruciales, descubrirlos, descifrarlos y finalmente mostrarlos tal y como realmente ocurrieron. Por cierto, México es una potencia mundial en cuanto a momentos cruciales ¿Qué hubiera ocurrido si Antonio López de Santa Anna no se hubiera ido a disfrutar de la famosa siesta de San Jacinto? En fin, mientras que los “momentos cruciales” han sido resueltos a su favor por países tesoneros como Estados Unidos, en nuestro amado solar patrio han sido convertidos en rotundos fracasos.
Uno de los últimos grandes momentos cruciales de nuestro país tienen que ver con un hombre, Vicente Fox Quezada, quien pudo marcar la frontera entre un “antes” insatisfactorio, frustrante y fracasado y un “después” coronado por el éxito, el progreso y que creímos que sería el umbral de una nueva edad democrática y sin embargo, de nueva cuenta el momento crucial nos condujo a otro callejón sin salida, a otra trampa en la que seguimos atrapados.
¿Qué fue lo que ocurrió con Vicente Fox? … Desde 1988 en que fue electo diputado federal, Vicente Fox asumió una postura radical contra el priismo. Con una amplia variedad de recursos propagandísticos y una postura inquebrantable y frontal, asumió de manera progresiva e incontenible el papel de líder espiritual del panismo y del México ansioso de vida democrática y de cambio, para ello se enfrentó al menguado enemigo priista e incluso al “fuego amigo” disparado contra él desde el Partido Acción Nacional.
Como diputado federal se distinguió por una crítica acérrima contra Carlos Salinas que llegó a la presidencia en medio de un fraude electoral. El 23 de febrero de 1989 formó parte del “Gabinete alternativo” coordinado por Manuel J Clouthier para obligar a Salinas a realizar los cambios prometidos en materia económica (contra la inflación), electorales (La creación de un órgano electoral “ciudadanizado”) y entre otras, la reforma constitucional para permitir a los miles de mexicanos por nacimiento de padre extranjero ser presidentes de la república.
En 1991 Fox contiende como candidato a gobernador de Guanajuato y gano la elección, pero Carlos Salinas cometió otro fraude electoral y en connivencia con Luís H. Alvarez, el jefe nacional del PAN, realizaron una farsa para dejar fuera de la gubernatura a Vicente Fox y Carlos Medina Plascencia resultó el gobernador interino. El fraude y su manipulación posterior por el presidente Salinas y por Luís H Alvarez pretendían obligar a Vicente Fox a que adoptara una postura sumisa y además dejarlo sin “cancha” política para que se quedara en la nada.
Contra lo esperado, Vicente Fox redobló su actividad política, protestó contra el fraude electoral y exigió la inmediata convocatoria para elecciones en Guanajuato ante lo que Medina Plascencia se hizo el sordo. A partir de ese momento Vicente Fox generaba a diario noticias de interés nacional debido a su permanente denuncia contra el fraude de la elección presidencial de 1988, a la que nunca legitimó y contra la que él mismo sufrió en 1991.
Debió ser el candidato presidencial del PAN en 1994, pero de nueva cuenta Carlos Salinas de Gortari le cerró el paso, ahora con la complicidad de Diego Fernández de Ceballos. Al reformar el artículo 82 de la constitución para permitir que los mexicanos por nacimiento, hijos de padre o madre extranjera pudieran ser presidentes de México, lo cual era el caso de Fox, le pusieron a la reforma un “candado”, con dedicatoria a Fox, al fijar para el año 2000 el inicio de la vigencia de esa reforma constitucional. Vicente Fox no pudo ser candidato en 1994.
Las elecciones de 1994 estuvieron enmarcadas en grandes sucesos, la muerte del candidato oficial Luís Donaldo Colosio y el ungimiento de Ernesto Zedillo como único cercano a Salinas con derecho a inscribirse como candidato (por haber renunciado oportunamente a su encargo de Secretario de Educación). Era el mejor momento en la relación de Salinas con el panista Diego Fernández de quien se decía que cogobernaba con el propio presidente Salinas, a la postre también fue el momento de distanciamiento de Salinas con el PAN.
En 1994 el IFE celebró el primer debate televisado de los candidatos y su transmisión nacional fue un éxito que catapultó la candidatura de Diego Fernández de Ceballos del PAN, en ella aplastó a sus contendientes, el priista Ernesto Zedillo y el perredista Cuauhtémoc Cárdenas, colocándose como el amplio favorito para presidir a México entre 1994 y el 2000, pero sin causa justificada (aparentemente) Diego Fernández de Ceballos abandonó la campaña, concretándose a reuniones de puertas cerradas con empresarios, y no volvió a aparecer públicamente en ningún acto relevante de campaña, tampoco generó propaganda alguna, lo que favoreció a Ernesto Zedillo, quien practicamente sin enemigo al frente llegó a la cita con las urnas y ganó.
Aún sin campaña Diego Fernández quedó en segundo lugar y de inmediato reconoció haber sido derrotado por Zedillo. Poco después se supo que Diego Fernández fue beneficiado por su gran amigo Carlos Salinas con un jugoso y multimillonario acuerdo en un juicio de amparo en Punta Diamante, con ello el entonces candidato entró al círculo de los multimillonarios mexicanos, la noticia filtrada fue aceptada por Diego Fernández despertado la certeza a todos, de que el candidato panista se retiró de la campaña porque se había vendido como una vil mujerzuela.
Si para entonces algunos panistas no simpatizaban con Vicente Fox y su postura radical, después de que se supo la componenda de Salinas y de Diego Fernández, todos los panistas se volvieron foxistas, para el panista común y corriente Fox era el tipo de persona que nunca se vendería y que garantizaba una actitud perseverante en sus objetivos y que además ganaría la presidencia. Acobardado Carlos Median Plascencia y ya sin el apoyo de Luís H. Alvarez, ni de Diego Fernández, convocó a elecciones extraordinarias en Guanajuato y Vicente Fox que se presentó como candidato barrió en ellas.
Como presidente, Ernesto Zedillo reconoció los triunfos en los estados donde ganaba el PRD, por lo que este partido pudo acceder plenamente a los beneficios de una sociedad democrática, donde los partidos formaban su eje, por su parte Vicente Fox dejo de ser hostilizado y se concretó a organizar las elecciones del 2000, el PRI por primera vez estuvo solo, el presidente Zedillo dejó al PRI a una “sana distancia” y así tuvo que elegir sin el dedazo oficial a su candidato presidencial: Francisco Labastida Ochoa, ex gobernador de Sinaloa.
Vicente Fox se presentó a la convención nacional panista de donde emergió triunfante frente a sus opositores internos. La campaña de Vicente Fox fue una atronadora marcha triunfal por toda la república, el candidato del PRD sufrió la pérdida de casi todos sus simpatizantes históricos, la “izquierda” convocó al voto útil para sacar al PRI de los Pinos como decía Vicente Fox, quien en su postura llegó a injuriar, en un debate presidencial, a Labastida Ochoa llamándolo “la vestida” y su intransigente postura se convirtió en el lema “¡Ahora, ahora, ahora!” con el cual cerró su exitosa campaña.
Con México a sus espaldas, Vicente Fox llegó a las elecciones del 2 de julio del 2000 y aplastó a todos sus contendientes, las urnas no alcanzaban para contener una votación histórica, las casillas especiales para recibir los votos de los mexicanos en tránsito y de los residentes en el extranjero se atiborraron de votos, los vuelos del “México de afuera” se dispararon por mexicanos que solo querían llegar al Aeropuerto de la Ciudad de México para votar y sacar al PRI de los Pinos y de la misma historia de México.
El panismo vivió un momento irrepetible de legitimidad, una plena justificación histórica, parecía la confirmación de los profetas democráticos y sabios que fundaron el PAN y que vaticinaron el advenimiento de una patria ordenada, generosa y democrática. Apenas a unos minutos de que se conocieron los resultados preliminares, Ernesto Zedillo Ponce de León felicitó a Vicente Fox por su triunfo incuestionable.
Vicente Fox anunció que formaría un gabinete con los mejores mexicanos sin distingos de partido, después se supo que el gabinete lo integró un despacho de “cazadores de cerebros” y que el único requisito indispensable fue “que hablaran inglés”. Como presidente  logró un acuerdo con los priistas para sacar adelante las propuestas de Ernesto Zedillo Ponce de León: IVA a medicinas y alimentos y reforma petrolera, pero los priistas lo incumplieron, en eso se fue el primer año de gobierno.
En 2001, el gobierno de Fox externó tardíamente su solidaridad al norteamericano por los atentados del 11 de septiembre y México, miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, se opuso Estados Unidos cuando este pidió autorización para invadir a Irak, lo que lo distanció de “su amigo” George Bush. México apoyó las mociones presentadas contra Cuba por su tradicional desprecio a los derechos humanos y políticos de los cubanos, lo cual desgastó a Fox ante el numeroso club de fieles admiradores de Fidel Castro.
En 2003 el PAN se enfrentó a una apabullante derrota en las elecciones federales, el PRI demostró que no estaba muerto y que sabía pescar a río revuelto. Los restantes tres años de la presidencia de Fox estuvieron afectados por la intención de su esposa, Martha Sahagún, de ser su sucesora en la presidencia, también se multiplicaron las denuncias contra sus hijos políticos “los bribiesca” y una larga confrontación con Andrés Manuel López Obrador, terminó lanzando al cielo la popularidad del entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal, también se confrontó con Felipe Calderón Hinojosa a quien regañó por su activismo político y con ello lo favoreció hasta el punto de que ganó la elección presidencial interna dentro del PAN contra su favorito Santiago Creel. Su gobierno quedó manchado por las sospecha de que la entrega de permisos de casinos a grupos de la delincuencia organizada fue a cambio de embutes.
Por último apoyó la Ley Televisa que dejó como herencia maldita, hasta que la Suprema Corte de Justicia prácticamente la deshizo un año después de que dejara la presidencia. Su gabinete resultó ser un total fracaso, lo que favoreció la recuperación del PRI, en contraste dentro del PAN apoyó a Manuel Espino, amigo y socio de Santiago Creel, quien fomentó las prácticas anti democráticas dentro del PAN para favorecer a sus amigos. Entregó irresponsablemente dinero de los excedentes del precio del petróleo a los gobernadores que lo dilapidaron, también, irresponsablemente.
La personalidad de Vicente Fox también cambió, de un combatiente ideológico y político, pasó a ser un personaje de comedia bufa, el “Chente” como lo caracterizaron en el canal de las estrellas, en la comedia irreverente que terminó siendo el legado del foxismo “El privilegio de mandar”
Así que las expectativas del año 2000 se trocaron en desilusión total para el 2006, en ese escenario los panistas prefirieron a Calderón por considerarlo un panista “verdadero”. En las elecciones del 2012, después de apoyar a Josefina Vázquez Mota, a la que hizo diputada federal en el 2000 y que fue candidata del PAN a la presidencia doce años después, Vicente Fox decidió traicionarla para apoyar la candidatura de Enrique Peña Nieto, todo para que no le retirara la pensión presidencial de que goza y de que su “enemigo” Andrés Manuel López Obrador no ganara la presidencia.      
Así que la pregunta  ¿Qué fue lo que ocurrió con Vicente Fox? Tiene plena vigencia, ¿Qué ocurrió en esos 120 días entre el 2 de julio en que Fox fue electo presidente y se encontraba en plenitud y el 1 de diciembre en que inició su gobierno que terminó siendo una opereta? Esta pregunta ha sido formulada y reformulada de mil maneras, sin encontrar una respuesta uniformemente aceptada, en lo personal cada vez que se menciona que existe una persona sabia en este país, voy a verla para formularle esa pregunta como si fuera un oráculo y sin embargo, nadie sabe.
Como persona creyente en los fueros de la razón, siempre he creído que algo debe explicar el "por qué" de ese brusco quiebre entre el genial Vicente Fox de antes del 2 de julio y el babeante imbécil que tomó posesión de la presidencia mexicana el 1 de diciembre del año 2000. Admito que aun la busco a pesar de haber escuchado tantas explicaciones.
Esas explicaciones parecen escritas con la tinta de la burla o por la pluma del extinto Jorge Luis Borges, la primera dice que el verdadero Vicente Fox fue secuestrado el mismo día 2 de julio del año 2000 y que el sujeto que tomó posesión el 1 de diciembre es un doble, eso explicaría borgianamente todo, pero no me parece creíble; Otra explicación aduce que cuando a Vicente Fox le dijeron que buscara a los "headhunters" “cazadores de cerebros” este lo confundió y se dedicó a buscar, afanosamente, un despacho de .... “cazadores de cabezas”, así terminó en el consultorio de un tal doctor Frankestein, que después de escuchar la abigarrada explicación del presidente electo, simplemente le trepanó el cerebro aduciendo que "Así lo tendría todo más claro" y vaya que durante seis agónicos años (para nosotros) él lo tuvo todo muy claro.
En fin, hay decenas de dudosas o increíbles explicaciones, como la que afirma que Vicente Fox ni fue suplantado ni fue descerebrado, sino que ya  era un imbécil perfecto, eso sí, rodeado de un pueblo tan ingenuo que pecó de ....

Por Antonio Limón López
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¡UNAM.... HAZME UN PARO!


Ni Laura Zapata es la única que pide en México que le hagan un “paro” (favor), ni Mancera es el único que los concede. México está lleno de solicitantes de favores, incluso las campañas presidenciales se hacen y se ganan en una competencia de "favores". Es cierto que entre nosotros abundan los “mancera” que conceden favores, privilegios y excepcionalidades cuando quieren y a quien les conviene, ... pero claro, siempre con el dinero y los recursos del pueblo y solo para su propio y personal beneficio.
Aquel que lo pide es un desesperado que se humilla para que le concedan el "favorcito", a cambio y no es necesario decirlo, de una promesa de apoyo recíproco, de su entrega incondicional para el momento preciso. En “El padrino” el dueño de una funeraria quiere cobrarse una venganza terrible, pero cobardemente le pide a Don Corleone que la realice por él, con prudencia el jefe mafioso reduce todo a una brutal golpiza por lo que el empresario de pompas funebres queda obligado a retribuir el favor no en dinero; Pasado un tiempo, el hijo de Corleone es asesinado y desfigurado salvajemente, entonces “El Padrino” pide en pago, al dueño de la funeraria de que le “reconstruya” el rostro de su hijo “para que su madre no sufra tanto al despedirse de él” Ese fue un favor no de “gratis”, tenía un precio y finalmente fue pagado.
Nada es de gratis en esta vida, alguien tiene que pagar al final, ya sean los alimentos de la fiesta o los trastos rotos o extraviados. Ni el "Internet" será gratuito por más que la constitución llegue a decirlo. Ni la Educación es gratuita ya que todos nosotros tenemos que pagar a los maestros y mantener en funcionamiento las instalaciones escolares. Nada es gratuito, ni siquiera la UNAM es gratuita.
En realidad la UNAM nos cuesta mucho dinero a los mexicanos, es la institución que por sí sola se lleva la mayor parte del presupuesto en educación y por desgracia su administración es sospechosa de ser un “tiradero” de dinero, sospechosa de que sea la cueva de los típicos pillos que amparados en la “autonomía universitaria” no rinden “re-al-men-te” cuentas a nadie.
Incluso los datos de la eficiencia académica de la UNAM son un misterio insondable, no sabemos exactamente cuánto nos cuesta cada titulado de la UNAM, por ello no podemos comparar ese costo con el de otras universidades públicas o privadas, no sabemos si el derroche de la UNAM hace tan cara la carrera del estudiante “x” como la del estudiante "y" de la misma carrera del Tec. de Monterrey. Simplemente no lo sabemos. Ni siquiera sabemos cuánto cobra cada alto funcionario de la UNAM, no, no lo sabemos pues esos datos son tan misteriosos como los del FOBAPROA.
Pero en fin, que la UNAM no es el tema, el tema es la sociedad mercantil dedica al lucro llamada “DEMOS, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V.” que logró que la UNAM le otorgara el servicio de “hosting” o de hospedaje electrónico a su negocio privado, que es el diario “La Jornada”. Los reglamentos de la UNAM no establecen ninguna cuota para dar ese servicio a empresas de capitales, por lo que si no existe cuota establecida en la normatividad, entonces se deduce que no tiene por qué pagar ni un centavo.
Pero como ya decíamos cuando hablamos de “El Padrino” “nada es de gratis” ni siquiera los “servidores” de la UNAM que guardan todo el archivo electrónico y digital de la universidad (Pagada por todos los mexicanos) y por increíble que parezca, también de la empresa capitalista “DEMOS, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V.” y al parecer, esto viene ocurriendo desde hace al menos 10 años.
Es exactamente lo mismo que si la Secretaría de Hacienda o el SAT diera el servicio de hospedaje de páginas al Grupo Modelo o a Bancomer, o a Bimbo. Si eso ocurriera todo el mundo se levantaría indignado y diría “Es un abuso”, “Es en perjuicio de los escasos recursos públicos de la educación”, “Es un peculado” y claro que todos pediríamos a coro el cese inmediato de los funcionarios involucrados en el embute, los que lo toleraran y los que coparticiparan en él. “A la cárcel con todo y chivas” pediríamos al unísono y claro … Se la merecerían.
Pero en cambio, nadie protesta, nadie se indigna con el hecho de que los dineros de los mexicanos entregados a la UNAM sean gastados para “regalar” espacio en los servidores de la UNAM a una empresa privada, dedicada a la ganancia de capital para sus accionistas. “DEMOS, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V.” disfruta de un privilegio que le pagamos todos los mexicanos y solo para que gane más dinero o invierta menos.
El servicio de hospedaje de páginas no es cualquier cosa, si bien actualmente los servicios particulares están reduciendo su costo por la competencia y por las mejoras tecnológicas en ese campo, esto no quiere decir que sean económicos, de hecho la UNAM ha gastado ingentes fortunas en desarrollar sus sistema de servidores, actualizarlo y mantenerlo en operación. Son inversiones “directas” en la compra de equipos de alta tecnología y en programas de "software" e “indirectos”, en formar, en capacitar y mantener al personal especializado y es lógico que “DEMOS, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V.” y el diario “La Jornada” sean beneficiarios de esas cuantiosas inversiones públicas, sin correr los riesgos propios de cualquier empresario o desarrollador y sin que se sepa, al menos no se sabe, que hayan pagado un solo centavo por ello. ¿Pues de qué privilegios gozan estos?
A cambio, debemos suponer, que “DEMOS, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V.” le ha correspondido a los rectores de la UNAM con impunidad, es decir, que "La Jornada" ha evitado observar los problemas de la UNAM, con el mismo ojo critico con el cual observa los restantes problemas de México, pues esa empresa capitalista tiene "conflictos de interés" al ser beneficiaria con el privilegio que la UNAM le obsequia y que al menos consiste en el alojamiento en sus “servidores” del diario “La Jornada”, irónicamente el diario de “izquierda” especializado, ahora sabemos, no en los problemas sociales del país, ni en sus eventos noticiosos, sino en hacer dinero a pasto, por las buenas o por las no tan buenas.
"La Jornada" saca ventaja de este privilegio frente a sus competidores, todos los cuales tienen que adquirir y sostener sus propios servidores o deben pagar servicios especializados de terceros dedicadas al servicio de hospedaje de páginas web. El rector de la UNAM obtiene a cambio de esta simulación impunidad y un trato preferencial. En un país donde la simulación y el doblez imperan, “La Jornada” y su propietaria la empresa “DEMOS, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V.” toman ventaja con ahorros sustantivos y la UNAM gasta en esta empresa dinero que debiera destinar a su noble fin. El daño infringido es múltiple, no solo es una sucia cuestión de dinero público mal ejercido, no solo es un privilegio que la universidad no debe conceder a ninguna empresa capitalista, sino que con esa conducta se denigra a la dura profesión del periodistas en estos peligrosos tiempos, pues mientras se exponen en lugares de alto peligro por sueldos miserables, los propietarios de las acciones de las sociedades mercantiles propietarias, despreocupadamente lucran hasta con la universidad pública.
En bien de México, "La Jornada" debe retirarse de la UNAM y agradecer los muchos años de servicio “gratuito” y retirar sus páginas "web" de la UNAM y toda la información que archivó, debe comprar su propio nombre de página en el mercado libre y sus propios servidores o pagar a un tercero por ese servicio, en todo caso debe resolver sus problemas de negocios fuera de la UNAM, a sabiendas que esto redundará en beneficio de su propia credibilidad y en la credibilidad de nuestra "Máxima casa de estudios” También debe pagar hasta el último centavo por los servicios recibidos, desde el momento en que empezó a recibirlos y hasta la fecha en que retire el último "byte" de los servidores de la universidad, y este pago deberá hacerse  conforme a valores de la época en que se "subieron" los archivos y debidamente actualizados conforme a los índices de depreciación de la moneda y previo pago del interés legal fijado por el Banco de México, solo así podrá dejar a salvo el mancillado nombre de la UNAM y el suyo propio.
La UNAM, en honor a lo que alguna vez fue para México y para Centro y Sud América, bien lo merece.

¿Quién a la altura del arte?


Ramón López Velarde dijo de Cuauhtémoc, que era el “único héroe a la altura del arte”, no solo acertó en su momento, sino que hizo una profecía todavía vigente, porque desde Cuauhtémoc  ningún otro héroe, funcionario público, líder de la sociedad civil o prohombre nacional ha estado a la altura del personaje que representó o que se supone representa.
A principios de abril, el diputado Ricardo Monreal Ávila, líder de la bancada del Movimiento Ciudadano, brazo derecho de Andrés Manuel López Obrador y según éste, "El más grande jurista mexicano" subió al estrado de nuestra cámara de diputados y frente a la representación del pueblo mexicano, sacó de su ropa interior por entre su impecable camisa y el fino pantalón de casimir inglés cortado en Italia, como si fuera un camionero, un colorido pasquín de chismes y  de encueratrices, que sin embargo tiene más lectores, mejor dicho babeantes veedores,  que cualquier otro medio serio de lectura diaria.
Resulta que el excelso personaje político Ricardo Monreal Ávila, con todo y sus enormes méritos atribuidos por el máximo líder de las izquierdas nacionales, sacó el papelucho para fundamentar sus sesudos análisis políticos con los que tiene en vilo a la república. Es seguro que si Ricardo Monreal hubiera recurrido a la “Política” de Aristóteles o a la “Critica de la Razón Práctica” de Kant, los diputados hubieran seguido en su modorra diaria, o en sus acostumbrados dimes y diretes, de los que solo se distraen cuando alguna diputada de buen ver lleva minifalda o mientras ven a Cantinflas (en el mejor de los casos) en sus flamantes “Ipods”.
El caso es que nuestro solón criollo, dio lectura en el mismo paraninfo de la república, al texto de un guasón especializado en chismes, notas gruesas, majaderías a la farándula nacional y toda suerte de vulgaridades, un “señor” dedicado a las frivolidades de este país y cuyo nombre o sobrenombre, es el de Daniel Bisogno. El texto "Malditas domésticas" es de tono escandaloso y frívolo, referido al personal doméstico y auxiliares de las celebridades faranduleras por lo que es una ofensa que se haya leído ante aquellos prohombres cuyos nombres están escritos con letras de oro en esa cámara y que languidecieron de vergüenza, pues ninguno de estos "diputadetes" se ha dignado nunca citar como culta referencia a Ignacio Manuel Altamirano, a Justo Sierra, a Guillermo Prieto, o a Ricardo Flores Magón, pero en cambio este cómico de la legua que es Daniel Bisogno fue llevado a esa cámara y su bodrio fue leído con la voz engolada de barítono del ahora diputado, ex senador, exgobernador, ex diputado local, ex priista, ex perredista, ex petista, y hasta ayer líder del MC y mañana de quién sabe quien, Ricardo Monreal Ávila.
Que desvergüenza de personaje y no me refiero al pícaro de Daniel Bisogno, el cual hasta el momento ha estado donde debe estar, en los programas chocarreros y en las cloacas de la literatura más infame, no, no me refiero a él, sino al diputado Ricardo Monreal que se exhibió con sus lecturas cotidianas y mostró la miseria de su incultura y el desconocimiento total de lo que es el decoro y el buen gusto, claro que "bisognos" o "tartufos" siempre los hay y los ha habido en todos los pueblos del mundo, pero nadie los cita en los parlamentos, ni en las cámaras legislativas, ni en los congresos. Imaginemos por un instante que David Cameron, sacase de entre sus ropas una revista del “Sun” de Londres para argumentar ante sus pares, obvio lo sacarían a patadas, simplemente porque en Inglaterra guardan respeto verdadero por sus antepasados, cuyos nombres no están en letras de oro. David Cameron como parlamentario sigue el modelo de Sir Winston Churchill, pero en México, Ooooh! En México es otra cosa.
¿Quién se rebaja más, el peladito de Bisgono o el estiradito de Monreal Ávila? Pensando en esta pregunta y toda vez que Bisogno no se atrevió a poner en su lugar al diputado y a toda la corte de acomodaticios villanos, parásitos, levantadedos, presupuestívoros, ratas de cúrul y pestes del mundo civilizado que se atrevieron a exigirle disculpas y a denunciarlo ante la CONAPRED, me di a la tarea de redactar el artículo "Carta de Daniel Bisgono a Ricardo Monreal". 
En esa carta apócrifa "Daniel Bisgono", puso (pondría) en su lugar a Ricardo Monreal y a los farsantes y ventajosos diputados, carta que por cierto fue tan celebrada por quienes la leyeron y los argumentos les parecieron tan oportunos, que incluso diarios como el Universal, La Razón, SDPnoticias y Notimex, entre otros, creyeron que el mismo Daniel Bisogno, en un arranque de dignidad y de valentía la escribió. Pero no fue así y en cuanto un diputado le exigió "respeto a los diputados que trabajamos por México" el pobre diablo de Bisogno se desmoronó diciendo "Yo no escribí esa carta"
En fin, son los actos de Ricardo Monreal Ávila y de Daniel Bisogno, los que los fijan en el plano que a cada uno le corresponde como personajes de nuestro arte escénico mixto, la política y la frivolidad, y que ofenden tanto a las domésticas como a nuestros héroes patrios. ¿Qué legislador citará a "TV y Novelas" y quién a "TV y Notas" en la más alta tribuna de la república? En suma, la carta fue para darle voz a un pobre zoquete acobardado y convertido en "tiro al blanco", perseguido por escribir lo único que sabe escribir y que son estupideces, lo que por cierto constituye un caro derecho protegido por nuestra carta magna y no debiera ser motivo de inquisición por la CONAPRED (otro órgano parasitario de México). También la carta sirvió para demostrar a quien lo dude, que los cómicos de las carpas y los cómicos de las cámaras no son iguales, ya que nuestros diputados son peores, mas perversos y ventajosos, mas dañinos y costosos, mientras que los payasos de carpa son gratis, no nos cuestan ni un centavo y hasta pagan honradamente sus impuestos.

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